Hace unos 5 años a nadie soprendió la intervención del ayuntamiento de Marbella y nombramiento de una junta gestora por parte de la Junta de Andalucía. La gente daba por hecho que esas cosas pasaban en Gililandia y nada de lo que se descubrió fue apenas noticia, las noticias venían de las relaciones entre el entonces alcalde y una folklórica de cuyo nombre, sinceramente, no me acuerdo.
Hace un año la gente se sorprendió por las noticias que salían sobre la trama Gürtel y llevamos un año escandalizándonos cada día más por lo que sigue saliendo de la cloaca.
Hace unos meses la sorpresa fue mayúscula con la intervención del Palau de la Música y la detención de su presidente, Millet, quien era una persona respetada por todos los sectores de la sociedad.
Hoy un nuevo caso ha saltado (también en Cataluña), se trata de una corrupción generalizada en un feudo del Partit dels Socialistas Catalans: Santa Coloma de Gramanet. Al parecer, el alcalde y sus esbirros se les acusa de llevar años desvíando fondos para sus intereses privados.
No me interesan los casos concretos, me interesa el timing. Este post no pretende quejarse por la corrupción generalizada que todos conocemos, pretende hacer hincapié en el momento en que todo esto sale.
Todos sabemos que el 90% de los casos de corrupción tienen que ver con la bonanza económica y el “pastuqui para todos”. Es difícil robar cuando tu ayuntamiento/diputación/comunidad no tiene ni para pagar a sus empleados y muy fácil cuando sobra el dinero por todos los lados y las constructoras venden los pisos al triple de lo que les cuesta construírlos.
Es por ello que ahora están saliendo y saldrán muchísimos casos de corrupción.
Lo primero que tiene que saber cualquier pez gordo del crimen organizado es que no se puede tener clientes descontentos, si un cliente cree que has cometido una injusticia tienes dos opciones: darle lo que pide o matarlo.
Hasta ahora, los mafiosos españoles les daban lo que pedían y luego no querían volver a saber nada de ellos, pero en los tiempos que corren el dinero no abunda y la gente no está contenta, así que, cabreados, van a la policía y lo rajan todo.
Así se funciona en este país. El problema para la gente no es que alguien haga algo que sea ilegal o inmoral, el problema es que haciendo algo inmoral no les da dinero a ellos. Podríamos decir que el lema de este pais es “tú puedes robar, pero dame mi parte”.





